La concentración de la selección argentina en Kansas tuvo una madrugada agitada. Mientras el plantel descansa y ajusta detalles para su participación en el Mundial 2026, un fuerte temporal golpeó la región con lluvias torrenciales, inundaciones repentinas y alertas meteorológicas que mantuvieron en vilo a los habitantes de la zona.
Las tormentas comenzaron a intensificarse cerca de la medianoche y rápidamente provocaron complicaciones en distintos sectores de Kansas y del vecino estado de Missouri. En algunas áreas se registraron acumulaciones de agua superiores a los 10 centímetros en pocas horas, situación que derivó en anegamientos y dificultades para la circulación vehicular.
La preocupación aumentó cuando los organismos meteorológicos emitieron advertencias por posibles fenómenos severos. Los pronósticos incluían la caída de granizo de gran tamaño, ráfagas de viento que podían superar los 110 kilómetros por hora y la eventual formación de tornados aislados. Incluso, numerosos residentes recibieron alertas preventivas en sus teléfonos celulares durante la madrugada.
Las autoridades mantuvieron vigentes durante varias horas los avisos por inundaciones repentinas en diferentes condados de Kansas y Missouri. Además, el Centro de Predicción de Tormentas de Estados Unidos ubicó a Kansas City dentro de una categoría de riesgo moderado para eventos meteorológicos severos.
La actividad continúa pese al temporal
Con el correr de la mañana, las condiciones comenzaron a estabilizarse y no se registraron inconvenientes en la planificación de la Selección. El plantel dirigido por Lionel Scaloni tenía previsto desarrollar su primera práctica completa en el Compass Minerals National Performance Center, el complejo de entrenamiento del Sporting Kansas City. Aunque los especialistas continúan monitoreando la evolución del clima, la delegación argentina mantiene su cronograma normal de trabajo mientras espera el inicio de una nueva aventura mundialista.